12/12/12

Un instante en su historia

Era una atardecer de  diciembre, el cielo teñido de un rojizo profundo, el calorcito de sol rosaba su rostro, el perfume arrastrado por el viento que recorría los campos y las flores; a lo lejos, una desteñida luna que intentaba tomar su blanco intenso; un corazón renovado, una sonrisa inquieta.

Camino perdida un instante, procurando encontrase en algún lugar de la historia que vagaba en su mente. Encontróse sentada frente a ese paisaje; toda las imágenes recorridas en su mente le han traído al presente, donde el sol se oculta y la luna aparece, donde la brisa besa su rostro y su sonrisa aparece.
 

7/12/12

Un año más de vida

A medida que el tiempo ha transcurriendo, el agradecimiento hacia Dios por regalarme un año más de vida ha aumentado considerablemente, la consciencia de todo su amor y bondad crecen.

Cada año es distinto, este dos de diciembre tuvo un toque especial, la vista nocturna durante el viaje, estaban a mi lado las personas que más amo en la vida, mi padre bailo por un minuto conmigo, la sensación de sentirse en casa, y una persona muy especial a quien le debo buena parte de mi sonrisa de los últimos seis meses.

A partir de ese día y por mi trabajo, es necesario escribir la edad en buena parte de documentos a presentar en distintas instituciones, debo confesar que no tiembla la mano al hacerlo (muchas temen decir su edad), no es fácil llegar a los treinta y uno, ¿feliz? mucho, ¿satisfecha? muy satisfecha.

Ese día mientras observaba a mi familia recordé la infancia, piñatas, regalos, muchos niños etc... la diferencia de esos años con el presente es simple, cuando se es niño tus padres deciden que harás el día de tu cumpleaños, cuando se es mayor, uno elige cómo y con quienes quiere compartir ese día especial; este año deje de cumplirme un deseo, al final valió la pena la elección.  


PD: Seguí tu consejo "Tenes que estar donde te sientas bien" 


1/11/12

Vagabundo

Era el vagabundo amor que toco a la puerta, asomo a la sala y termino en la alcoba, rodeado de lo que llena el alma. El paso del tiempo le acomodo en el sofá de la sala, reino las horas, los espacios, los pensamientos, las intenciones, cada detalle. Su sonrisa valió un sacrificio, su tristeza dolor y defensa.

Pasaron los inviernos y veranos, pasos descalzos recorrieron la alcoba, la sala; el vagabundo amor durmió, disfruto ser uno y su alma vomitó. Arrastrado por el pensamiento perdido, caminó dormido hacia el vacío, añoro volver de donde vino.

Regreso sus pasos; su maleta a la puerta de aquel corazón que habitó, dejo descubiertos los pasos descalzos de las madrugadas, las lágrimas que nunca vio y el sentimiento que no le importo.

Un corazón reconstruye su futuro, un recuerdo desvanecido por ilusiones venideras, una puerta, mil sonrisas, uno que paso a ser más.




PD: La promesa ha sido cumplida.









24/10/12

Momentos

Hace dos días, mientras esperaba sentada un medio de transporte, pensaba en varias situaciones que me han mantenido preocupada las ultimas dos semanas; de repente una dulce voz irrumpió la batalla de mi mente, al girar mi vista, ahí estaba, una linda sonrisa, unos ojitos que brillaban como estrellitas de verano.
¿Me ayudas? me dijo, su estatura de menos de un metro le impedía alcanzar el fruto de un arbusto; con su dulce voz dijo gracias, con su sonrisa alegro mi corazón y la batalla de mi mente se torno insignificante.
Esos pequeños detalles de la vida que hacen grandes cosas solo pueden guardarse en el corazón y en la mente, no se compran ya que simplemente no tienen precio.

25/8/12

Un salto

Por la noche saltó, saltó y fue feliz por todo el patio, a la mañana siguiente despertó, se sentía preso, al abrir sus ojos descubrió que muchos lo veían con gran curiosidad, he aquí el pobre sapito que de tanto saltar a una jaula vieja fue a dar.

Unos emplumados lo veían e intentaban entrar a la jaula, muerto de miedo ensancho su pecho y espalda para preparar su defensa... la jaula estaba abierta, pero turbado no vio la salida.

Pobre sapito, sus saltos lo llevaron a ser prisionero de una jaula con la puerta abierta.

13/8/12

Vidas

Callaron los grillos y el sol pelea con la luna, el humo sale de la hornilla y el olor al café perfuma el ranchito,  María revolotea su nahua al compás de la piedra de moler; mientras Manuel sentado bajo el tempisque afila su cuma y la observa.

La primer tortilla cae al comal y la mano menuda del pedacito de cielo jala la nahua de María, con ternura acaricia su rostro y la sienta en la banquita, -mama quiero café- chilla Maríita, Manuel sigue observando, se agacha y sonríe.

La tortilla mojada en el fondo del tiesto que solo cuenta con unos pocos granos de la cosecha que casi termina; una taza de café y el beso de María al principio de la vereda; así inicia el día de Manuel, a sus espaldas su razón de vivir, al frente el regalo de la naturaleza.

Llegando al sembrado su sombrero y su cuma lo acompañan; el sol calienta y el sudor moja sus ropas, el dolor en sus brazos es cada vez más fuerte, el sentimiento de amor que lo impulsa le pinta una sonrisa en el rostro; pero, el sol no mengua su furor, su estomago parece querer hablar y las fuerzas no dan más. Viendo al cielo sabe que es hora de partir.

Los perros ladran anunciando su regreso, los pies descalzos de Mariita corretean por el camino, salta y se le encasqueta a la cintura, él le pone el sombrero y la  niña grita -mama viene mi papa-. 

Murió la gallina pinta, el caldo despide el olor... el manjar perfecto después de cuatro horas bajo el calor del sol, la sonrisa del pedacito de cielo y la mirada amorosa de quien la trajo al mundo llenan su alma, mientras se mese en su hamaca bajo la sombra.

El sol ha perdido la batalla, la nahua y la piedra de moler bailan nuevamente su son, la llama de la hormilla alumbra el rostro de Manuel mientras espera con Mariita dormida en brazos; ha caido la noche, se escuchan sus voces en la oscuridad, desaparece la luz tenue del candil y entre risas y revoloteo se muestra la pasión... solo se escucha el cantar de los grillos, la negra noche inunda el valle.