24/10/12

Momentos

Hace dos días, mientras esperaba sentada un medio de transporte, pensaba en varias situaciones que me han mantenido preocupada las ultimas dos semanas; de repente una dulce voz irrumpió la batalla de mi mente, al girar mi vista, ahí estaba, una linda sonrisa, unos ojitos que brillaban como estrellitas de verano.
¿Me ayudas? me dijo, su estatura de menos de un metro le impedía alcanzar el fruto de un arbusto; con su dulce voz dijo gracias, con su sonrisa alegro mi corazón y la batalla de mi mente se torno insignificante.
Esos pequeños detalles de la vida que hacen grandes cosas solo pueden guardarse en el corazón y en la mente, no se compran ya que simplemente no tienen precio.

25/8/12

Un salto

Por la noche saltó, saltó y fue feliz por todo el patio, a la mañana siguiente despertó, se sentía preso, al abrir sus ojos descubrió que muchos lo veían con gran curiosidad, he aquí el pobre sapito que de tanto saltar a una jaula vieja fue a dar.

Unos emplumados lo veían e intentaban entrar a la jaula, muerto de miedo ensancho su pecho y espalda para preparar su defensa... la jaula estaba abierta, pero turbado no vio la salida.

Pobre sapito, sus saltos lo llevaron a ser prisionero de una jaula con la puerta abierta.

13/8/12

Vidas

Callaron los grillos y el sol pelea con la luna, el humo sale de la hornilla y el olor al café perfuma el ranchito,  María revolotea su nahua al compás de la piedra de moler; mientras Manuel sentado bajo el tempisque afila su cuma y la observa.

La primer tortilla cae al comal y la mano menuda del pedacito de cielo jala la nahua de María, con ternura acaricia su rostro y la sienta en la banquita, -mama quiero café- chilla Maríita, Manuel sigue observando, se agacha y sonríe.

La tortilla mojada en el fondo del tiesto que solo cuenta con unos pocos granos de la cosecha que casi termina; una taza de café y el beso de María al principio de la vereda; así inicia el día de Manuel, a sus espaldas su razón de vivir, al frente el regalo de la naturaleza.

Llegando al sembrado su sombrero y su cuma lo acompañan; el sol calienta y el sudor moja sus ropas, el dolor en sus brazos es cada vez más fuerte, el sentimiento de amor que lo impulsa le pinta una sonrisa en el rostro; pero, el sol no mengua su furor, su estomago parece querer hablar y las fuerzas no dan más. Viendo al cielo sabe que es hora de partir.

Los perros ladran anunciando su regreso, los pies descalzos de Mariita corretean por el camino, salta y se le encasqueta a la cintura, él le pone el sombrero y la  niña grita -mama viene mi papa-. 

Murió la gallina pinta, el caldo despide el olor... el manjar perfecto después de cuatro horas bajo el calor del sol, la sonrisa del pedacito de cielo y la mirada amorosa de quien la trajo al mundo llenan su alma, mientras se mese en su hamaca bajo la sombra.

El sol ha perdido la batalla, la nahua y la piedra de moler bailan nuevamente su son, la llama de la hormilla alumbra el rostro de Manuel mientras espera con Mariita dormida en brazos; ha caido la noche, se escuchan sus voces en la oscuridad, desaparece la luz tenue del candil y entre risas y revoloteo se muestra la pasión... solo se escucha el cantar de los grillos, la negra noche inunda el valle.  





22/6/12

Una mañana como cualquiera.

Mañana de fría, me dirijo al trabajo, ruta 5 como todos los días; a mi lado una señora de aproximadamente cuarenta y cinco años, rostro rígido y poco amigable, al frente, anciano, calvo, de rostro un tanto desolado; gira el rostro el anciano, me ve y se dirige a mi acompañante desconocida y le pregunta ¿le molesta el frío que entra por la ventana? ella, callada, solo lo observa con un gesto de molestia, el anciano insiste en su interrogante y ella esta vez contesta: "no señor, yo le he abierto" el anciano sorprendido responde, a mi si me molesta por mi enfermedad, ella una vez más responde: "señor esto es publico no moleste", el anciano entres sus dientes deja salir su molestia "donde esta el amor al prójimo del que habla la biblia", la señora molesta alza vos "también dice que no hay que ser sabio en su propia opinión".  Dos puntos de vista, dos necesidades. Al momento que la señora se levanto para bajar del bus por descuido golpeo mi rostro con su bolso, ella bajo y el bus siguió su marcha.  

Razones pa vivir

Cada mañana puedo ver cuando respiro y miro el sol, Tú permaneces siendo fiel :)
Se la dedico a una de mis amigas.

9/6/12

Detrás del lente

Muchas veces observamos estupendas fotografías que nos muestran lindos paisajes, pero no imaginamos las divertidas y mágicas historias que se desarrollaron durante la toma de las mismas. Con la finalidad de transmitir un poco de esos mágicos momentos y con la autorización de mi estimado amigo César Camilo M, como se conoce el Facebook, les dejo su historia y sus fotografías.

"Ayer estuvo genial el día, llegamos al cerro verde, estaba melancólico, llego un grupo diferente a todos, la mayoría eran muy jóvenes ... habían varios fotógrafos y  muchas energías.... enserio... hacia mucho no sentía que admiraran mi trabajo fotográfico, fue un lindo sentimiento; todos querían tomar fotografías, caminamos al rededor del Cerro Verde, y mcuhos senderos buscando ángulos para buenas tomas, a las diez de la mañana comenzamos a escalar el volcán de Santa Ana, llevábamos a los guías del parque y a los policías bien rápido, en dos horas estábamos arriba -Elizza que mágico lugar-.... estaba la laguna de la fotografía que viste. ..en el fondo un gran cráter inmenso y como música se acercaba una tormenta y generaban muchos, muchos truenos, el frió comenzaba a invadirnos y después los pelos se nos paraban (bueno los que tenían), me encanto... estuve gritando mucho al viento, a los truenos .. me encanto esa parte me sentí libre, como si fuera parte del volcán.... al regreso comenzó a llover, estaba fascinado bajo la lluvia, me imagine que estabas a mi lado y me decías "Cami, yo te dije que no tenia que venir, ahora me va a dar gripe otra ves, aaaachus!! viste ya comenzó, pero me encanta la lluvia" fue genial verte ahí en mi pensamiento.
Como a las cinco estábamos en Izalco, comiendo pupusas hechas en una cocina a leña, ahí no llovía pero estaba melancólico el clima, comenzamos a cantar en la pupuseria y desde ahí no paramos hasta llegar a San Salvador, toda clases de canciones sonaron, desde rancheras hasta Silvio, Ricardo Andrade, Maná.... generamos una bella energía todos y todas.... llegue a San Salvador, sabia que tenia que estudiar mucho la semana que viene, pase a una tienda y pedí una pastilla para no dormir, pero hoy en la mañana vi que era un anti-gripal PM, me dio tanto sueño y me dormí"







PD: Muchas gracias César por dejarme compartir tus fotografías y relato.